ANARQUÍA

12:13




Anarquía

En algún momento nos hemos encontrado en situaciones que, a nuestro parecer, están fuera de control, es decir, en las que reina el caos y la desorganización, tal como ocurrió alguna vez en nuestra aula de clases o, aún peor, en aquella fiesta que terminó en un desorden total, es decir, en una situación de anarquía. Así es, la anarquía se produce cuando un grupo ya sea de estudio, armado, político, o cualquier otro, se encuentra sin jefatura.



Pues bien, en una existencia tan regularizada por una infinita cantidad de reglas o normas ya sean familiares, en los estudios, en el trabajo, en el grupo religioso, incluso las impuestas por la moda y las que surgen a diario en las redes sociales, es seguro que en algún momento queramos escapar de todas y regirnos sólo por las reglas propias, contrarias a las establecidas. De esta manera, hemos sentido el poder de la anarquía que nos gobierna, sin embargo, luego del frenesí volvemos a nuestra habitual cordura.



Si llevamos estas circunstancias a un grupo social más grande, observaríamos que la ausencia de jerarquías, de autoridad o de normas causaría un caos total. La falta de estructura de gobierno dejaría a los partícipes de este grupo en anarquía, sin orden público, ya que no existiría poder político reconocible.



Un principio básico de supervivencia y seguridad viene establecido por un orden jurídico. Si no se cumplen las leyes ni se establecen organismos que obliguen a cumplirlas, estamos en presencia de la anarquía. Sin embargo, si las leyes impuestas por un sistema oprimen a los ciudadanos y no les son útiles para lograr el desarrollo de los mismos, puede que estos se rebelen contra el sistema lo cual los llevaría, a su vez, a un estado de anarquía.

Ejemplos de su uso:

“Juan es un anarquista, no cumple con las reglas en la oficina”
“Para ese entonces, los griegos llevaban 5 años de inseguridad y anarquía
“El dinero fácil conduce al desorden y la anarquía

Puedes buscar más información en:

Le puede interesar

0 comentarios