SINTAXIS




Sintaxis

Cuando deseamos producir un texto escrito combinamos y relacionamos palabras con el fin de elaborar oraciones y expresar conceptos de modo coherente. Pues bien, la sintaxis ofrece al texto las reglas y principios que permiten la formación de las oraciones que lo conforman y le dan sentido.



Por tanto, la sintaxis es la manera de combinar y ordenar las palabras dentro de un discurso. En ese sentido, nos permite realizar el análisis de una oración, se trata pues de descubrir la relación y función que cumplen las palabras que la conforman. Este análisis nos informa el orden concreto que deben tener las palabras en una frase para que esté correctamente realizada.



De esta manera, el orden sintáctico nos presenta las normas que constituyen la estructura formal de los elementos comunicativos propios de una lengua. El orden tiene que ver con la forma particular reconocible, común y compartida por todos los miembros hablantes de una comunidad lingüística.



Manejar una buena sintaxis te permite agrupar las palabras de forma tal que expresen justamente el significado que desees y no otro. Por tanto, si anhelas conocer más sobre las relaciones que se establecen entra las palabras debes hacer un esfuerzo por estudiarla.





Ejemplos del uso de esta frase:


“La sintaxis del lenguaje griego es sumamente estricta”.

“Diego utiliza una clara sintaxis al escribir”


Si quieres conocer más de este término visita:



LÉXICO


Léxico
 


Cuando pensamos en la cantidad de palabras que existen y que utilizamos a diario estamos pensando en nuestro léxico, ya que este término se refiere al conjunto de palabras que conforman una lengua. De esta manera, no es extraño que por extensión también se denominen a los diccionarios que recogen las palabras de esta lengua.


 
Del mismo modo, el uso del término léxico da significado al vocabulario de un idioma o incluso de una región; y a su vez, puede utilizarse para hacer referencia a la variedad de modismos y voces de un autor reconocido.



Todos debemos manejar un léxico apropiado acorde a la función que desempeñemos en la sociedad, este debe ser fluido y no limitarse a pocas palabras ya que ello dificulta la manera en que nos comunicamos con otras personas.




También forman parte del léxico aquellas palabras nuevas que surgen para referirse a un concepto, fenómeno, objeto o una idea de reciente aparición y que necesitan ser nombradas por la sociedad. De esta manera, si deseas mejorar tu léxico puedes buscar nuevas palabra a través de la lectura ya que los textos escritos son la mayor fuente de palabras que existe.



Ejemplos con el término léxico:

“Aunque estés en la cancha, ese no es léxico apropiado para un deportista”

“Mariana realizo un estudio léxico de inglés antiguo”

 “El léxico de un adolescente no pasa de 300 palabras”


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ARGUMENTACIÓN




ARGUMENTACIÓN

Es muy común que cuando conversamos sobre algunos temas polémicos expongamos nuestros puntos de vista sobre el mismo, bien sea a favor o en contra. A este tipo de texto, presentado de forma oral o escrita, se le conoce como argumentación.
La argumentación se refiere, por tanto, a una situación polémica o controversial en la que usualmente existen diferencias de puntos de vista, de modo que se exponen razones y justificaciones tendientes a resolver las diferencias presentadas. Temas de carácter político y religioso, son algunos de los que mayor controversia suelen generar.
Para más información dale click al video:


¿Cuál es la finalidad de la argumentación? Son variadas y válidas tanto para formatos escritos u orales, según el contexto en el que nos encontremos. A continuación te presentamos por qué es importante argumentar:
ü  Lograr el convencimiento a través de la resolución de diferencias de opinión.
ü  Ofrecer explicación y justificación de la opinión del escritor sobre un asunto determinado.
ü  Presentación de un problema y su posible solución.
ü  Presentar varias posturas.
ü  Aportar razones en defensa de una opinión para demostrar su valor o verdad.


Si bien es cierto que constantemente estamos argumentando en nuestra vida diaria cuando se trata de contextos académicos o laborales, es necesario atender algunos aspectos básicos para presentar argumentos válidos y razonados, sobre todo si nos asignan alguna actividad escrita u oral como la elaboración de un ensayo, defensa de un proyecto o propuestas, entre otros. Entre los principales aspectos tenemos:
ü  Poseer conocimientos del tema o sobre lo que escribe.
ü  Conocer quiénes serán nuestros potenciales lectores o espectadores.
ü  Reflexionar sobre qué es lo que se desea comunicarles y sobre cómo hacer para producir en los lectores o espectadores los efectos que desea.

Pero, si tu misión es exponer argumentos irrebatibles y que convenzan a tus lectores o espectadores, Pérez y Vega (2002) señalan tres elementos que hay que considerar para lograrlo:

Expresividad persuasiva: manifestada en su competencia comunicativa para hacer uso de estrategias retóricas que evidencien una convicción y que muestren la fuerza de sus argumentos.
Uso del lenguaje eficaz: empleo de estructuras sintácticas simples, de frases cortas, de recursos lingüísticos variados y adecuados a las intencionalidades expresivas y el uso de un vocabulario adecuado para estimular la persuasión del lector
Adecuación al auditorio: se debe considerar la opinión de aquellos a los que se dirige. Puede frente a la audiencia apasionarse o mostrarse sobrio, dosificar la argumentación, a fin de conseguir la adhesión gracias a su prestigio o su notoriedad.


Y ¿cómo hacemos para persuadir al lector o espectador? Perelman (2001) nos presenta una serie de estrategias discursivas que nos conducirán a elaborar argumentos sólidos, confiables, convincentes:

Estrategias que apelan a la razón: predominio de “objetividad”:
ü  Cita de autoridad
ü  Opinión de un especialista
ü  Definición, ejemplificación
ü  Descripción detallada y precisa de un objeto o idea
ü  Analogía y comparación
ü  Enumeración de fuentes de información
ü  Testimonios creíbles
ü  Pruebas estadísticas

Estrategias que apelan a la sensibilidad: predominio de “subjetividad”
ü  Acusación a los oponentes
ü  Descalificación
ü  Ironía
ü  Exageración

Anímate a seguir las sugerencias dadas para elaborar argumentos escritos u orales que dejarán a tus interlocutores con la boca abierta.

Si quieres profundizar más sobre este tema accede a:

ORATORIA





Oratoria

Cuando nos dirigimos a otras personas, al hablar deseamos que nuestras ideas sean fácilmente aceptadas por los demás, sin embargo, esto no siempre ocurre. Si queremos conseguirlo debemos recurrir a la oratoria, es decir, al arte de hablar con elocuencia.





La finalidad de la oratoria es facilitar una forma de hablar que posea la eficacia necesaria para deleitar, persuadir o conmover a nuestros interlocutores. Para lograrlo, la oratoria hace uso de la retórica la cual constituye la teoría que permite crear un proceso comunicativo ordenado, que tenga como propósito influir en la forma de pensar y actuar de quienes escuchan al orador.





De esta manera, la oratoria que se enriquece con los aportes de la retórica para la elaboración de los discursos tiene como fin  “imponer” la opinión a través de la palabra. Por tanto, la oratoria es vista como el lado práctico del arte del discurso, mientras que la retórica la encargada de producirlos.





Si deseas ser un buen orador debes estudiar sobre los recursos propios de la oratoria,  los cuales te darán las bases para preparar el guion o estructura de tu discurso, así como todas las herramientas necesarias para enfrentar un escenario como lo son: adecuar la voz a las circunstancias, utilizar un lenguaje corporal que acompañe a las palabras, uso de expresiones emotivas, definir el objetivo del discurso, caracterizar la audiencia, investigar sobre el tema, diseñar el contenido de su discurso (Orden argumental), producir el discurso escrito o esquema guía, preparar los apoyos a utilizar, practicar el discurso, entre otras.






Ejemplos del uso de este término:


“El curso de oratoria me hizo perder el miedo al público”


“Que oratoria la de David, me ha convencido del todo”



Encontraras más información en:


https://www.youtube.com/watch?v=0b8a-CeA0V0

TEXTO




TEXTO

Seguramente has escuchado la palabra texto en diferentes situaciones. La más generalizada está relacionada con el campo de la escritura. Sin embargo, este término hace referencia a toda situación comunicativa tendiente a ser interpretada por un interlocutor, es decir, tiene un propósito y un receptor determinado. Constituye una unidad total de comunicación organizada y coherente, cuyo significado variará según el contexto. Por tanto, una canción, un poema, una imagen, una señal de tránsito, incluso un gesto, pueden constituirse como textos siempre y cuando tengan una intención implícita.


¿Qué es un texto? Autores como Van Dijk (1992) y Halliday (1982) consideran que el texto se refiere a cualquier actividad escrita u oral que funciona como un todo coherente. Es el resultado de una actividad verbal humana, con carácter semántico y social.
Sin embargo, en este apartado haremos referencia al texto escrito, es decir, a la escritura como proceso comunicativo con un propósito determinado según el contexto. Es indiscutible que la escritura está presente en cualquier evento en que el ser humano se desenvuelva, de manera que muchos de los aprendizajes, académicos o no, se adquieren a través de la producción escrita, independientemente del formato (impreso, digital u otro). 


La escritura, al igual que la lectura, se constituye en un mecanismo epistémico por excelencia; es decir, gracias a estos procesos tenemos la posibilidad de acceder a información variada, de transformar el conocimiento y consolidar nuestras estructuras conceptuales (Solé y Castelló, 2004).

En este sentido, la escritura como vía hacia la adquisición de conocimiento, es un instrumento para adquirir saberes disciplinares en el ámbito universitario, entendiendo que entre una y otra disciplina existen marcadas diferencias en el modo de escribir; asimismo, los textos de lectura se tornan complejos y diferentes a los leídos en bachillerato, tanto en sus formatos como en los temas.


Es por esto que en este nivel, es decir el universitario, se habla del texto académico, el cual hace referencia a todas las producciones escritas que son producto de las actividades realizadas en las instituciones universitarias, centros de investigación, entre otros (Adelstein y Kuguel, 2004). Estas pueden ser los exámenes, ensayos, informes, proyectos, resúmenes, artículos y cualquier otra que se derive de una investigación previa sistematizada (tesis, trabajo de grado, proyecto de investigación, etc.)

Accede a este link y encontrarás más información:


De manera que, constantemente, tanto en nuestro ámbito laboral como académico estamos expuestos a producir textos escritos muy particulares. No todo lo que escribimos se hace de la misma manera, bajo el mismo formato, estilo, finalidad, incluso, están dirigidos a diversos destinatarios. Todos estos elementos evidencian la complejidad que reviste el proceso de producción de un texto académico en particular, sobre todo, si está vinculado con la adquisición de conocimientos en las diferentes disciplinas universitarias.

Para más información accede a los siguientes enlaces:


Referencias

Adelstein, A. y Kuguel I. (2004). Los textos académicos en el nivel universitario. Buenos Aires: Universidad Nacional de General Sarmiento.
Solé, y Castelló (2004). Aprender mediante la lectura y la escritura: ¿Existen diferencias en función del dominio disciplinar? En: Lectura y Vida, s.p.
Halliday, M. (1982). El lenguaje como semiótica social. México: Fondo de Cultura Económica.
Van Dijk, T. (1992). La ciencia del texto. Barcelona: Editorial Paidós

ENCULTURACIÓN







Enculturación 


En ocasiones no recordamos de qué manera adquirimos las creencias o tradiciones de nuestra sociedad, pues bien, el proceso por el cuales se nos transmite todo aquello relacionado con nuestra cultura se denomina enculturación. Parte de este proceso se desarrolla de forma inconsciente, ya que asimilamos elementos propios de nuestra cultura sin proponéroslo, sin embargo, en otras ocasiones de manera conscientemente por obligación o por gusto nos proponemos conocer, aprender y poner en práctica las normas, creencias, tradiciones y costumbres que se nos han transmitido.



En este proceso de enculturación se nos enseña lo que es o no considerado apropiado dentro de un grupo social en un tiempo determinado. De esta manera, los cambios culturales traen consigo nuevas normas, es decir, lo que para un momento parecía correcto, para otro se podría considerar que no lo es. Ejemplo de estos cambios podrían ser: por un lado la esclavitud, que en el pasado pudo parecer correcta y hoy en día no lo es; o en caso contrario, el matrimonio entre parejas del mismo sexo, que en un momento parecía incorrecto y en la actualidad es aceptado por distintas culturas.




Los medios de enculturación son variados y van desde textos antiguos hasta los modernos medios de comunicación masiva que involucran la repetición de costumbres, información oral, escrita o audiovisual, los cuales buscan transmitir las normas culturales con el fin de que los individuos puedan integrarse de forma adecuada al grupo que pertenecen.





De este modo, se podría decir que la enculturación comienza en la niñez con el núcleo familiar y se extiende hasta la vida adulta, puesto que, nunca dejas de aprender sobre tu cultura y las transformaciones que van ocurriendo en ella y que surgen obligatoriamente del mismo medio cultural, ya que, cuando ocurren intercambios entre culturas diferentes se trata de otro proceso llamado transculturación.





Ejemplos sobre el uso de este término:


"Las tradiciones en las fuerzas armadas se deben a un proceso de enculturación".


"El proceso de enculturación juega un papel importante en el adolescente".


Puedes obtener más información en:


https://www.lifeder.com/endoculturacion-enculturacion/

ETÉREO




Etéreo 


Al observar la imagen que nos han vendido en televisión sobre la posible apariencia de un “fantasma”, estaríamos ante una representación de aquello que podríamos considerar etéreo. El término etéreo se utiliza para nombrar aquello que pareciera impalpable, es decir, gaseoso, ligero y sin gravedad. En otras palabras, lo contrario a aquello que tiene cuerpo, que es un objeto físico tangible. 






El origen de la palabra etéreo proviene del término griego éter, el cual hace referencia a una sustancia gaseosa que se creía era lo que respiraban los dioses. Con semejante origen, no es extraño que sea utilizado en literatura para referirse a pensamientos puros y utópicos, así como aquello que sugiere lo irreal, abstracto o elevado de una idea.






Lo etéreo guarda relación con aquello que es intangible, poco definido pero a su vez, sutil y sublime. Por tanto, con este término podemos describir los seres que carecen de vicios o defectos como los ángeles o del mismo modo, describir un paisaje que nos parece perfecto. Incluso el mundo de lo sobrenatural puede ser catalogado como etéreo




Ejemplos sobre el uso del término:


"Aquella mujer era sincera, su pensamiento etéreo no ocultaba nada".


"Justo antes de abrir el paracaídas sintió que su cuerpo era etéreo".


"El etéreo paisaje le hizo brotar una lágrima".



También puedes buscar información en:


http://365palabras.blogspot.com/2010/08/etereo.html






DISTIMIA




Distimia

En ocasiones nos hemos sentido con tristeza, como con una sensación de vacío, es decir, deprimidos. Pues bien, cuando estos momentos de depresión son continuos, duraderos y persisten en el tiempo, incluso años, estamos hablando de distimia. Este término cuyo origen griego significa “humor perturbado”, se utiliza para designar a uno de los trastornos más comunes en nuestros tiempos.



No siempre es fácil detectarla, ya que en algunos momentos es normal que te sientas desesperanzado o pierdas interés en las actividades normales de la vida cotidiana o, en ocasiones, te alcancen algunos sentimientos que te produzcan baja autoestima o una sensación general de ineptitud; sin embargo, si sientes que no puedes superar estas sensaciones te encontrarás en un estado de depresión crónico llamado distimia.



Los síntomas que acompañan a este trastorno suelen ser: falta de interés en las actividades diarias, evitar las actividades sociales, irritabilidad o enojo excesivo, problemas para dormir, falta de apetito o no poder para de comer, falta de energía, desesperanza, entre otros. Por tanto, las personas que sienten estos síntomas recurrentemente en sus vidas deben ser atendidas por un psicoterapeuta que logre evaluar y determinar si padecen de este trastorno y, en consecuencia, poder tratarlas correctamente.



De este modo, el término distimia hace referencia a un trastorno del estado de ánimo con el que a las personas les resulta difícil sentirse optimistas o felices.



Ejemplos de su uso:

“Raúl, espero que la distimia no te alcance”.
“Ese paciente sufre un cuadro severo de distimia”.

Para más información accede al siguiente enlace: